
La mítica Yeguada Militar ha firmado su mejor temporada veraniega en lo que va de siglo. Una buena parte de ese éxito se debe a la incorporación, hace ya cinco años, de “Gael Legacy” (“Galileo” y “Glass Slipper” x “Danehill”) a su plantel de sementales.
Nacido en 2013, “Gael Legacy” presenta un cruce de lujo. El castaño es hijo del mítico “Galileo” y de una hija de “Danehill” llamada “Glass Slipper”. “Glass Slipper”, pese a no ser corredora, aporta mucha púrpura a cualquier pedigree gracias a su propio hermano “Danehill Dancer”.
Y es que el árbol genealógico de “Gael Legacy” es caviar puro. Según los datos recopilados por John Boyce (The Owner Breeder, 2022) el cruce “Galileo” x “Danehill” ha producido 53 ganadores de black type sobre 217 corredores en las temporadas más recientes. Nombres propios como “Frankel”, “Golden Lilac” (Poule francesa), “Deauville” (Belmont Stakes) o “Roderic O’Connor” (Irish 2000 guineas) aportan glamour y lentejuelas a estos orígenes.
Según los datos del mencionado artículo de Boyce, “Danehill” se consolida como el segundo mejor semental con el que cruzar las sangres de “Galileo”, por detrás de la dupla del hijo de “Sadler’s Wells” y “Pivotal”.

Tanta púrpura levantó el interés de Alfonso Núñez cuando “Gael Legacy” salió al ring de subastas en Keeneland (Estados Unidos). Para el propietario y preparador, el semental presentaba el cruce de las dos mejores líneas históricas europeas de Coolmore: el fondo de “Galileo” y la velocidad de “Danehill”.
Tras adquirirlo, Núñez ideó un ambicioso plan para su nueva estrella: el hijo de “Galileo” se quedaría en Estados Unidos, se recriaría y saldría a la venta en alguna subasta de breeze-up. Desgraciadamente, el mercado americano no quiso o no supo valorar la calidad de la sangre de “Galileo” y el caballo no despertó mucho interés entre los potenciales compradores. Tocaba coger carretera y manta y establecerse en Europa.
Ya en el viejo continente, el bueno de “Gael Legacy” fijó residencia en las cuadras de la mítica y talentosa Criquette Head. Bajo los cuidados de la francesa, el de la cuadra Altamira debutará siendo décimo de un lote de catorce en el otoño de sus dos años en Chantilly. El pobre resultado sólo vino a poner de manifiesto que algo no iba bien en los cuartos traseros del animal. Algo que, por otra parte, ya habían detectado sus responsables. Los análisis veterinarios determinarán que “Gael Legacy” era portador de la Mieloencefalitis Protozoaria Equina (EPM, por sus siglas en inglés) un parásito produce lesiones en el sistema nervioso central caracterizada por ataxia y atrofia muscular.
La EPM es una enfermedad neurológica grave, transmitida por la comadreja overa. El protozoo responsable de la dolencia ataca al sistema nervioso del caballo, produciéndole lesiones en sus miembros e, incluso, la muerte.

Tras el diagnóstico, Núñez decide traerse a “Gael Legacy” a España e iniciar un tratamiento para combatir la enfermedad. Aunque el procedimiento fue un éxito, las lesiones ya producidas por el parásito no podían revertirse, afectando gravemente a la carrera turfísica del caballo.
No en vano, “Gael Legacy” nunca rindió al nivel esperado. Aunque en España debutó siendo segundo de “Flander’s Flame” en el Memoria Javier Piñar Hafner, el hijo de “Galileo” sólo logró sumar una victoria en quince salidas a pista.
Tras retirarlo de la competición, Núñez decide buscarle un hogar donde pueda ejercer como semental. En España no estamos sobrados de buenos padrillos, y el cruce de “Galileo” y “Danehill” es demasiado bueno para dejarlo escapar. Así, el responsable de la cuadra Toledo se pone contacto con Yeguada Militar y ofrece los servicios de su caballo.
Y es que, a veces, las cosas simplemente suceden. Núñez tenía un buen caballo pero carecía de yeguada. Y los militares tenían un criadero pero estaban faltos de sementales. Por aquella época, en Lore-Toki pastaba y criaba “Limpid”, animal que ha dado más disgustos que alegría a los castrenses. De hecho, ya en aquella época los militares cubrían la mayoría de sus yeguas en Francia con sementales externos.
Una vez arreglada la logística, “Gael Legacy” se mudaría a Lore-Toki y, en 2019, nacería su primera potrada. Y, con ella, a su primer ganador. El nacional “Tintin” consiguió, además, quitarse la etiqueta de maiden en su primera salida a pista. El hijo de “Zurriola” formó parte de una modesta camada de tres ejemplares, donde “Teruel” (“Idanha”) no pudo dar su verdadero valor a causa de las lesiones y un potro sin nombre hijo de “Frisia” no llegó ni a debutar.

Pero “Tintín” fue solo la primera piedra de toque del tsunami “Gael Legacy”. El toque de corneta de lo que vendría después. El verano que ya estamos cerrando ha supuesto el renacer de los colores militares en España. Los tres años “Urbieta” (“Frisia” x “Limpid”) y “Urola” (“Itaqui” x “Dyhim Diamond”), junto a los también nacionales “Urraca” o “Tesla” han sido los artífices de la histórica temporada que han cerrado los castrenses en Lasarte. La hija de “Frisia” ha logrado dos victorias y dos colocaciones; mientras que el descendiente de “Itaqui” cuenta sus cinco salidas a pista por colocaciones. Y estos números en una modesta potrada de tres descendientes y dos corredores.
Además, y por primera vez desde hace varias temporadas, los planes de Yeguada Militar no acaban cuando Lasarte echa la persiana en otoño. Gracias a la calidad de “Gael Legacy”, Fernando Liñán, preparador de ambos ejemplares, espera poder bajar a Madrid y seguir corriendo a sus dos pupilos.
Y es que parece que el hijo de “Galileo” está consiguiendo despertar las valiosas sangres de Yeguada Militar que parecían dormidas. Como brillantemente señaló Gerardo Torres, los orígenes de “Urbieta” se sumergen hasta lo más hondo de la historia de los castrenses. Su madre “Frisia”, doble ganadora en España, desciende de “Masllana”, hija de “Maspalomas” y ganadora del Valderas. Por ende, “Urbieta” comparte línea materna con “Viridiana” (tercera del Oaks) o “Zielissimo” (ganador del Criterium Internacional) La calidad de la hija de “Frisia” no ha pasado desapercibida para sus responsables. Con razón, la militar estaba inscrita en el Gobierno Vasco, prueba que no pudo disputar por una inoportuna lesión.

Volviendo al protagonista de nuestra historia, es justo remarcar los buenos números de “Gael Legacy” con los escasos medios y descendientes que ha presentado. En sus dos primeras potradas, el hijo de “Galileo” sólo registró tres descendientes por temporada (presentando dos corredores por edad) Pero la llegada de la pandemia cambió ligeramente esta situación. Los distintos confinamientos que sufrimos a causa del Covid impidieron a los militares desplazar sus yeguas a Francia, teniendo que cubrirlas con los sementales que quedaban en Lore-Toki. Y “Gael Legacy” salió enormemente beneficiado de esta situación. Así, en 2021, el de Alfonso Núñez registró siete nacimientos (cinco de yeguada militar y dos externos).
En el momento de escribir estas líneas, ninguno de ellos había corrido. Sólo se espera que “Don Tomás” (“Lady Madiba” x “Lawman”) haga su debut el viernes 8 de septiembre en La Zarzuela, con este número de caviar ya cerrado. Para ver correr al resto de la potrada habrá que esperar al año que viene. Un problema de logística en Yeguada Militar les ha impedido debutar a sus dos años.
Desgraciadamente, “Gael Legacy” no pudo mantener los buenos números que empezaban ya a darse en 2021 y, para las temporadas siguientes, volvió a presentar un modesto plantel de descendientes. En 2022, el PSI registró sólo cuatro nacimientos (tres militares y uno externo) y, en 2023, el hijo de “Galileo” ha aportado cinco vástagos a nuestra modesta cría (entre ellos, un hijo de “Bielva” y un medio hermano de “Belador”). Para 2024, además, tras el aborto de “Itaqui”, se espera sólo un nacimiento por “Frisia”.

Por fortuna esta tendencia de bajos nacimientos puede revertirse de cara a 2025. Los buenos resultados de sus descendientes no han pasado desapercibidos, y ya son varios los ganaderos que han contactado con Yeguada Militar para interesarse por “Gael Legacy”. Y es que hay que resaltar que Lore-Toki ofrece los servicios de un hijo de “Galileo” y nieto de “Danehill” por la más que competitiva cantidad de 510 euros. Caviar a precio de mortadela.
Aunque todavía es pronto para sacar conclusiones, todos los entrevistados coinciden en resaltar algunas características que “Gael Legacy” parece transmitir a su descendencia. Fernando Liñán y Antonio Suñén consideran que, aunque el hijo de “Galileo” no parece aportar precocidad, sí da regularidad.
Núñez coincide en este punto, recordando que “Gael Legacy” está dando productos divertidos.Además, el preparador señala el buen físico que presentan los hijos del PSI. Para Núñez, “Gael Legacy” es capaz de cubrir defectos de las madres, muy especialmente de aplomos.
El preparador militar Liñán nos comenta, además, que los “Gael Legacy” tienen cierto carácter, muy especialmente en los primeros pasos de su doma. No obstante, el entrenador admite que, una vez domados, son animales predispuestos al trabajo.
Mientras “Gael Legacy” espera que el interés despertado en los criadores se materialice en nuevas oportunidades para él; “Don Tomás”, “Urbieta” o “Urola” seguirán corriendo y demostrando que sus resultados no son fruto de la casualidad.

