Amy Ryan o lo que pudo haber sido y nunca fue

Fuente: The Yorkshire Post

En 2012 la británica Amy Ryan hacía historia al convertirse en la primera mujer campeona de aprendices de las islas. La jocketa lo tenía todo para ser una estrella pero unas desafortunadas lesiones le alejaron de las pistas.

Nacida en Hamblenton (North Yorkshire, Reino Unido) Amy Ryan lo tenía todo para triunfar como jocketa. Su padre, Kevin Ryan, es un afamado entrenador que ya ha ensillado más de dos mil ganadores. En sus vitrinas cuelgan dieciséis Grupos 1, destacando, entre ellos, el Jockey Club o el Irish Champions Stakes de “The Grey Gatsby”. 

Pero Amy no sólo lucía púrpura en sus orígenes sino que, además, poseía un talento y una ambición descomunal. La joven debutó como amateur en el año 2008, alzándose con el título de Campeona de las amazonas al alcanzar 15 triunfos. 

Pese a la oposición de su padre, Ryan daría el salto al mundo profesional sólo un año después, en 2009. Y la jocketa demostró que no se equivocó, ganando con “Harry Up” su primera carrera como profesional en el mes de febrero. Un “Harry Up” que, curiosamente, también le había dado su primera victoria como amateur apenas un año antes.

Fuente: Daily Mail

Durante las dos siguientes temporadas, Amy Ryan seguía sumando ganadores y montas en una época donde ver a una mujer montar en carreras era todavía menos frecuente que hoy en día.  Para la temporada 2012, Ryan se acercaba ya peligrosamente a los 95 ganadores, cifra que le otorgaría el título de jocketa por méritos propios, perdiendo, por ende, el descargo y la posibilidad de alzarse con el título de campeona de aprendices.

Ryan sólo tenía una última bala si quería conquistar el campeonato y la empresa no iba a ser nada fácil. Segunda durante gran parte de la temporada, la oportunidad de oro se presentó cuando Darren Egan, líder de la estadística, sufrió una caída que lo tuvo alejado de las pistas durante unas semanas. Amy no desaprovechó la ocasión y, gracias a sus cuarenta ganadores, pudo proclamarse Campeona de la estadística de aprendices de la isla del año 2012. La británica se convertía así en la primera mujer en alzarse con el título en solitario, tras la victoria compartida de Hayley Turner en 2005. Precisamente fue Turner la encargada de entregarle el trofeo en una ceremonia donde la ganadora de la July Cup no pudo parar de alabar las virtudes de Ryan.

Tras recibir el título, Ryan fue optimista y declaró que “no me cabe ninguna duda de que veremos a una jocketa ganar una clásica. Sólo es cuestión de tener el caballo correcto en el momento correcto, y de encontrar un entrenador o un propietario que tengan fe suficiente para mantenerte en el caballo cuando gane.

Fuente: Media Storehouse

Ryan cerró su etapa de aprendiz con algunas victorias significativas, como el Challenge Heritage Handicap (celebrado en el meeting de septiembre de Ascot y premiado con 93.000 libras al ganador) o haciendo pasar por ganadores a “Laffan” (caballo que, posteriormente, compitió en España) en la jornada del Oaks.

Además, esa misma temporada recibió el premio Lester a la mejor aprendiz de las islas. El galardón al mejor jockey profesional recayó en la jocketa de vallas Lucy Alexander; siendo ésta la primera vez que dos mujeres ganaban el prestigioso título en las dos categorías principales.

Si la pérdida del descargo que supone pasar de aprendiz a profesional de pleno derecho suele ser un camino duro para la mayoría de jockeys, para Ryan se convirtió en una auténtica pesadilla. En 2013, y mientras su novio se recuperaba en el hospital de una seria caída, Ryan sufría un accidente en York que le apartaría de las pistas durante unos meses.

Así, en 2013 sólo alcanzó 12 victorias (por 40 de la temporada anterior) sobre 149 montas (un tercio de las oportunidades que tuvo en 2012). Un año después, en 2014, la británica sólo contó con 46 montas y 4 ganadores.

Fuente: The Yorkshire Post

La sequía de oportunidades no parecía hacer mella en una Ryan que, pese a todo, seguía intentándolo. Pero el resbalón de un caballo en 2015, con caída incluida encima de la jocketa y rotura de los tendones de su tobillo, fue la señal definitiva que la joven necesitaba para alejarse de las pistas mientras, como ella misma relató, “siguiese de una pieza”. Disputó su última carrera en agosto de 2015 aunque, posteriormente, ha vuelto a las pistas de manera puntual en 2018, 2021 y 2022.

Amy Ryan siguió montando a caballo durante un tiempo pero la tristeza que le producía no poder subirse a un purasangre y competir en carreras le hizo abandonar también la equitación. Hoy, Ryan trabaja como comentarista en RacingTV. 

Afortunadamente, hoy en día estamos más acostumbrados no sólo a ver jocketas montando sino, además, a disfrutar de su calidad y sus triunfos. Pero antes de Hollie Doyle o Saffie Osborne hubo otras que tuvieron que golpear el techo de cristal. Amy Ryan fue una de tantas que, pese a tenerlo todo para triunfar, se quedó por el camino.

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