“Novilheiro”: un lusitano en la élite del salto de obstáculos

“Novilheiro” con John Whitaker, en la década de los 80 | Fuente: Ecuestre

Antes de que “Milton” encandilara a profesionales y aficionados, el jinete olímpico John Whitaker tuvo otro pegaso blanco que volaba sobre los obstáculos de saltos. En este caso, su fiel corcel tordo no lucía sangre europea y orígenes de lujo. “Novhilleiro”, nuestro protagonista, era un Lusitano con orígenes de rejoneo.

Los orígenes del Lusitano

Aunque el Pura Sangre Lusitano (PSL) es una de las razas más antiguas del mundo, su fundación oficial como libro se remonta al no tan lejano 1967. En aquel año, los portugueses, cansados de los problemas que se encontraban para inscribir a sus ejemplares en el libro-registro del Pura Raza Español (fundado en 1912), decidieron escindirse y fundar su propio studbook.

Pero la relación de la fértil Lusitania con los equinos se remonta a tiempos inmemoriales. De hecho, se cree que la leyenda de centauro (aquel ser mitológico, mitad hombre y mitad caballo) es una alegoría a los jinetes lusitanos que combatieron las invasiones romanas. Los propios romanos hablaban de aquellos caballos como “los hijos del viento” y los consideraban vástagos del dios Eolo.

Esta fama se consolidó y se mantuvo a lo largo de los siglos. Así, por ejemplo, Felipe II (Felipe I de Portugal) decretó la salida de todos los caballos posibles del país vecino, por miedo a una rebelión a caballo.

La yeguada Alter Real, fundada en 1748, es la yeguada más antigua de Europa con sede en un mismo lugar | Fuente: Alter Real

Sin embargo y por desgracia, los lusitanos, pese a ser codiciados por reyes, nobles y plebeyos, han sobrevivido en permanente crisis a lo largo de los siglos. Desde que el Rey portugués João V fundara, en 1748, la yeguada de Alter Real, estos caballos han pasado por tantas crisis que su mera existencia hoy en día es casi un milagro.

Cuando, en 1967, el Lusitano resurge de sus propias cenizas, los ganaderos se ven en la obligación de importar sangre foránea. En aquel momento, apenas existían yeguadas en Portugal que preservasen la sangre real que nace y pasta en Alter do Chão. La mayoría de los criadores, siguiendo modas de la época, habían ido introduciendo sangre inglesa, árabe o hackney desde hacía décadas.

Sólo unos pocos ganaderos habían preservado la pureza de aquellos hijos de Eolo y, entre ellos, cabe destacar la yeguada de Manuel Veiga, sita en la finca Quinta da Brõa. La propia historia de los Veiga daría para más de un artículo, pero sírvase aquí mencionar, como ejemplo, que el apellido “da Brõa” con el que son bautizados todos los potrillos desde hace algunos años recuerda al apodo que recibía el propio Sr. Veiga, conocido como el príncipe de los agricultores.  La brõa es un pan típico de Portugal y aquel lejano descendiente de la estirpe Veiga regalaba este pequeño producto a los jornaleros o agricultores que, hambrientos, llamaban a su puerta.

Manuel Veiga, hijo del actual propietario del hierro Veiga, monta a un caballo nacido en casa en las instalaciones de Quinta da Brõa | Fuente: Baroque Horse

Los Veiga caballos son hoy en día una de las sagas de mayor renombre del mundo del lusitano. Conocidos por su fuerza, su característica cabeza y sus dotes para el rejoneo, los Veiga constituyen una de las líneas fundacionales del Pura Sangre Lusitano (junto a la ya mencionada Alter Real, los Andrade y la Coudelaria Nacional) y es hoy base de la mayoría de las yeguadas del país luso.

Otro buen punto de inicio fueron los caballos de Andrade, otra yeguada centenaria. Ruy D’Andrade, una de las máximas instituciones hípicas del país vecino, no sólo preservó la sangre lusitana en su piara de yeguas sino que, además, rescató varios caballos Alter Real durante los años del Estado Novo; cuando, bien por ignorancia o bien por maldad, la sangre dorada de los caballos castaños de Alter do Chão estuvo a punto de desaparecer para siempre.

No obstante, la población existente no era suficiente para crear una raza. Así, los ganaderos de la época decidieron importar algunos caballos Pura Raza Española. Esta posibilidad, la de incorporar sangre externa pero siempre de razas pertenecientes al tronco barroco, se mantuvo vigente hasta principios del siglo XXI; cuando el polémico artículo 18 de los Estatutos de la Asociación de Pura Sangre Lusitano (APSL) fue suspendido.

Ruy D’Andrade, auténtico salvador del Pura Sangre Lusitano | Fuente: sorraia.org

Así pues, aprovechando la amistad que unía al Sr. Andrade con el Sr. Domecq, aquel compró a éste un PRE de nombre “Principe VIII”; un caballo de capa torda, cuello grueso y amplio, dorso corto y buenos posteriores.

“Principe VIII” es hoy la pieza de unión de casi todos los lusitanos del planeta. El PRE engendró, entre otros, a “Firme”, “Martini” o “Euclides”. Para que nos hagamos una idea de la importancia de estas sangres, de todos los PSL que han competido a nivel Gran Premio en doma clásica en los últimos veinte años, más del 80% descienden directamente de “Principe VIII”.

“Firme”, un progenitor de lujo

Para lo que aquí nos interesa, el PRE de Domecq es padre del Andrade “Firme”, un caballo nacido en 1956. Las aptitudes de este semental lusitano de capa torda eran tales que en casa Veiga decidieron apostar por él. Así, entre 1971 y 1972 nacerían los famosísimos “Nilo”, “Novilheiro” u “Opus-72”. El primero, amén de Campeón de Campeones en la edición de 1974 de Golegã, es hoy en día un auténtico jefe de raza de los PSL. No en vano, es responsable directo de caballos como “Equador MVL” (“Quo-Vadis”), “Baluarte da Broa” (“Quinteiro da Broa”), “Euclides MOR” (“Riopele”) o “Fogo LYW” (“Trovador”).

“Opus-72”, por su parte, también ha dejado su impronta como semental. Pero, para los aficionados al caballo lusitano, destacará siempre por sus artes en el rejoneo.

La feria de Golegã es el principal punto de encuentro de los ganaderos del caballo lusitano | Fuente: Equisport

Por otra parte, nuestro protagonista, “Novilheiro” tenía en sus sangres lo mejor y más selecto de la casta lusitana. Por línea paterna, como hemos comentado, descendía de “Firme”. Su madre, “Guerrita” era hija de “Bailador” y “Toleirona”. “Bailador” (a través de su línea “Universo”-“Lidador II”) es otro de los grandes sementales lusitanos. “Altaneiro BCN” (“Altivo”), “Ben-hur da Broa” (“Quinteiro da Broa”) o “Xiripiti” (“Qualificado”) son algunos de sus mejores descendientes.

Pero, además, “Toleirona” es madre, a su vez, del ya mencionado “Lidador II” (“Bailador”) y de “Maravilha” (“Boca-Negra”), ambos del hierro de Veiga y ambos grandes jefes de raza.

Con estos mimbres, es fácil hacer el cesto. Y, en la ya mencionada feria de 1974, “Novilheiro” consiguió hacerse con una medalla de oro y, junto a sus hermanos, deslumbró a los ganaderos locales.

“Novilheiro” se convierte en leyenda

Pero “Novilheiro” no sólo era una cara bonita. Como buen Veiga, derrochaba funcionalidad. Tal es así que el jinete Jean Philippe Gacomini decidió adquirirlo. Giacomini, francés de nacimiento pero asentado en Lisboa, introdujo al hijo de “Firme” en el mundo de la doma clásica.

Un “Novilheiro” ya adulto, de su época de semental en Portugal | Fuente: San Xurelos

Probablemente debido a unos entrenamientos demasiado exigentes para su edad, “Novilheiro” sufrió sobrehuesos desde temprana edad. Para mayor desgracia, uno de los mozos de Giacomini no supo lidiar con la enfermedad y agravó la lesión hasta tal punto que los veterinarios locales declararon a “Novilheiro” como no apto para la monta.

Giacomini, bien sea por sentimiento de culpa o por verdadera devoción al caballo, decidió mandar a “Novilheiro” a Francia, donde fue intervenido quirúrgicamente y, tras una larga y dura recuperación, pudo volver a ser montado.

El tordo demostró unas grandes aptitudes para los cuadrilongos y, a finales de los años 70, encandiló al público local con su trote amplio y cadenciado, su paso bien marcado y su aptitud para los movimientos elevados.

“Novilheiro” en sue tapa de doma clásica | Fuente: Facebook

En algún momento de 1980, Giacomini viaja a Reino Unido y decide llevarse a “Novilheiro” con él. Allí, un amigo practicante de la disciplina de Concurso Completo, le advierte sobre las dotes del animal para el salto y el francés decide inscribir a su lusitano en una prueba de un día. “Novilheiro” no sólo ganaría aquel concurso sino que, además, le robó el corazón a un no tan anónimo espectador, de nombre John Whitaker.

John Whitaker es, al igual que “Novilheiro”, descendiente de una gran estirpe hípica. El apellido Whitaker es hoy uno de los más famosos y temidos en las pistas de saltos de obstáculo. Por aquel entonces, el bueno de John no había alcanzado la fama que le precedería después (en su palmarés cuenta, entre otros, con una plata olímpica, cinco metales en mundiales y 13 en europeos). Curiosamente, Whitaker saltaría a los focos mediáticos, unos años más tarde, con el también tordo “Milton”. Pero lo que muchos aficionados no saben es que el primer gran caballo blanco de Whitaker fue un lusitano.

Whitaker quedó maravillado con aquel animal y fue corriendo a hablar con Gacomini. El francés le cedió a su semental y, en apenas un año, “Novilheiro” pasó de saltar en las pruebas de nivel más elemental, a disputar Grandes Premios.

Otra foto más del binomio de moda de la época | Fuente: San Xurelos

El jinete británico siempre defendió que el alto nivel de doma del lusitano ayudó a que lograra alcanzar los objetivos marcados en menos de la mitad del tiempo que necesitaría cualquier otro caballo. Whitaker siempre utilizó la doma de “Novilheiro” como una baza a su favor y, en las vueltas de honor, era común ver a ambos ejecutar ejercicios de alta escuela como corvetas.

En 1982, Whitaker y “Novilheiro” competían a nivel internacional por Europa y Estados Unidos y, en 1983, ambos se proclamarían Campeones de Reino Unido. Un año más tarde, el lusitano se consagraba como el caballo que más dinero había conseguido en aquella temporada.

Durante aquellos años, “Nono”, como era conocido en las cuadras de Whitaker, destacó como un caballo valiente ante los obstáculos, inteligente y muy veloz. Las pruebas de elige tu propio recorrido eran su especialidad.

Pero, además, en casa el lusitano mostraba un carácter afable y tranquilo, tan poco frecuente en los grandes caballos de salto. Así, el semental tordo se convirtió en la montura preferida de Clare, la mujer de Whitaker.

EUCLIDES MOR – Juan Antono Jimenez Cobo

Hacia 1987, “Novilheiro” volvía a Portugal gracias al ganadero Arsenio Raposo Cordeiro, ejerciendo labores de semental para el mencionado Raposo primero y, posteriormente, para una asociación creada por Sociedade Das Silveiras. En total, registró 170 hijos en el studbook del PSL.

Aunqueno logró engendrar una estirpe tan influyente como la de su hermano “Nilo”, “Novilheiro” aparece en el árbol genealógico de algunos de los mejores caballos lusitanos del momento.Entre sus descendientes más famosos podemos recordar al ya mencionado “Euclides MOR” o a los también caballos de doma clásica “Java de Hermida” (“Carriço”), “Vistoso de Massa” (“Maestro”), “Xerez” (“Nordeste”) o “Beduino Lam” (“Dardo II”).

Como semental, “Nono” ha dejado su estampa, muy especialmente, a través de “Riopelé”; auténtico jefe de raza en Portugal con casi 350 hijos.

“Novilheiro” fallecería en el año 2000, a la longeva edad de 29 años. Hoy en día el lusitano es, junto al alazán “Garibaldi”, uno de los pocos PSL que se ha atrevido a enfrentarse a los obstáculos y, será, para siempre, el primer pegaso blanco que elevó a la gloria a John Whitaker.

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