Conchita Mínguez: “Ser mujer en el hipódromo es tener que esforzarte el doble”

 

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Conchita Mínguez en su época de jockey | Fuente: Conchita Minguez

Hoy tenemos la inmensa suerte de poder hablar con Conchita Mínguez, leyenda viva de nuestro turf. Conchita fue una de las fustas más importantes de nuestros hipódromos en la época dorada de las carreras en España. Y, todo ello, siendo la primera mujer con licencia de jockey profesional y la primera en ganar una carrera ante profesionales.

Woman O’War: ¿De dónde viene tu afición a las carreras?

Conchita Mínguez: Me viene desde muy pequeña, todo empezó cuando mis padres me mandaron a Inglaterra con mi hermana a aprender inglés. La familia tenía caballos y yo que me gustan tanto los animales, me subía a los ponies como una salvaje a pelo y sin cabezal y a correr. Competía con un poni que se llamaba “Simón” y luego ya pasé a caballos más grandes en concurso.

WO’W: Por aquella época competías en hípica…

CM: Sí, en Inglaterra. Aquí en España monté en Villa franca, y en Boadilla y luego ya no tenía caballo tan bueno para competir, ya era tema económico. Un amigo de Veterinaria me llevó al hipódromo y ahí empezó todo.

WO’W: ¿Y con qué edad te subes, por primera vez, a un PSI? ¿Qué tiene el turf que te hizo dejar la hípica?

CM: Yo era muy joven, tenía unos 14 años más o menos. Pero de amazona, más tarde ya pude montar en carreras, época de transición y todavía una mentalidad retrógrada. Aprobaron la Constitución y fui con ella en la mano y un escrito solicitando la licencia de jockey y tuvieron que cambiar el código. Pero lo conseguí: yo tenía mi licencia de jockey y Pilar de aprendiz.

WO’W: ¿Hubo mucha oposición en el hipódromo? Porque en una entrevista concedida para “El País”, tras ese triunfo, comentaste que, al principio, los aficionados os silbaban…

CM: Sí, había de todo. Los jockeys te tocaban el culo te decían de todo durante el recorrido (no había cámaras más que en la recta), en fin… Pero empecé a ganar y me felicitaron. Ya la cosa cambió, ya era la niña.

WO’W: Fuiste una de las primeras mujeres jockettas y la primera mujer en ganar una carrera contra hombres en España. Concretamente, el 30 de octubre de 1983 te impusiste, con “Gyptaj” en un extenso lote de 20 participantes (entre los que se encontraba Carudel), ¿qué significó aquella victoria para ti? ¿Crees que pudo marcar un antes y un después en el turf?

CM: ¡Uffff! Gané la carrera yendo en punta. Y, después, cuando íbamos parando (a los caballos) todos me decían: “¡niña!, ¡enhorabuena niña!“. Recuerdo a Medina que luego me comió a besos. Todos me dieron la enhorabuena; hasta Claudio, que siempre ha sido muy parco en palabras. 

Recuerdo un hándicap que gané. A mi izquierda, por los palos, Claudio (Carudel) yo en el centro y Román (Martín) a mi derecha. Pero bien apretados, no cómo van ahora. Ellos iban chillándome a ver si así me asustaba. Pero no, ¡les gané en foto! ¡qué carrera! ¡como se oía al público!.

Además, he tenido la suerte de montar fuera en buenos hipódromos y buenos entrenadores.

WO’W: Hablando de ese tema… a lo largo de tu carrera deportiva, pudiste montar en distintos países (Italia, Francia, Alemania, Suiza…) ¿cuál era la actitud de los profesionales y aficionados de esos países hacia las mujeres jockettas? ¿Estábamos peor que en otros sitios?

CM: Sí, peor que en países como Francia, Inglaterra o Estados Unidos. Aquí es sobre todo quiénes hay como profesionales, sólo hay una o dos (mujeres jockettas).

WO’W: ¿Crees que, en España, tuviste dificultades para que te diesen montas sólo por ser mujer? ¿Te confiaban caballos con menos posibilidades?

CM: Al principio sí, pero demostrando qué defendias la posibilidad de tu caballo o que ganabas, ahí estabas.  Y te puedo asegurar que en mi época, era la época de mejores jockeys, aunque sin desmerecer los buenos de ahora. Pero aquel nivel era muy bueno. Además, venían jockeys extranjeros de mayor nivel.

Cuando yo me iba fuera, me solía quedar en casa del entrenador y ¡aprendía tanto!. También me ponía videos de los mejores jockeys del mundo, a cámara lenta, para ver cómo empujan.

Eso es lo qué pretendía decirle a Nieves (García) pero no se deja aconsejar (Conchita se refiere a una polémica habida en twitter a raíz de una encuesta lanzada por esta web, que podéis consultar aquí)

Ser mujer en el hipódromo es tener que esforzarte el doble. Nada te lo dan por tu cara bonita, ni por tu sonrisa. Es un mundo cerrado y ahora está peor que antes; porque antes se cuidaba más al caballo. Y con eso me refiero a que se corría menos, se le dejaba descansar. Y ahora correr, correr, y correr… con propietarios que no tienen ni idea. Pues ya me dirás sino hay que trabajar para conseguir montas, tanto las mujeres como muchos hombres.

Lo mismo pasa y lo sabéis en muchas profesiones. Gracias a Dios yo estaba bien pagada y ganaba carreras. Además tenía muy buena relación con mis compañeros.

Luego saqué la licencia de entrenadora, que fui la primera (mujer) hasta la época de la apertura, cuando aparecieron más. Esa etapa fue mas dura.

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Conchita Minguez, en el paddock del hipódromo de La Zarzuela con Óscar Ortiz de Urbina (izquierda) y Jose Luis Martínez (derecha) | Fuente: Conchita Minguez

WO’W: Justo iba a preguntarte por la etapa de preparadora… ¿fue difícil conseguir el primer caballo para la preparación?

CM: Empecé con uno, cuando todavía era jockey. Y poco a poco vinieron más. Y todo ello triunfando, pues gané bastantes carreras.

WO’W: ¿También había desconfianza hacia una mujer como preparadora?

CM: Hombre, ¡más todavía!. Porque montando si lo haces mal, se acabó. Pero aquí (como preparadora) antes de empezar ya te crujían.

WO’W: En pleno 2018, algunas jockettas nos han comentado que, normalmente les dejan caballos pocas opciones y que, cuando consiguen ponerlos para ganar, ese día lo monta otro jockey. ¿También pasaba en tu época? 

CM: No, gracias a Dios no recuerdo que eso haya pasado. Habláis de las mujeres jockeys pero, ¿cuántas hay en España?

WO’W: En este 2018, sólo hay 3 mujeres con licencia de jockey. Sin embargo, son mayoría entre los jinetes aficionados (5 de 8, podéis consultar un artículo detallado sobre estos números aquí).

CM: Es diferente. Pues es es un poco lo qué había en mi época y es qué aguantar ahí es complicado. Por eso la solución no es quejarse y pensar qué con 1.5kg van a conseguir mucho… Sí, es un hándicap, pero hay que trabajar el cuerpo.

WO’W: Quizá el problema es previo a las licencias…. Por ejemplo, Claudine (Cazalis) nos comentaba que a ella no le sale rentable tener la licencia, con todos los costes que conlleva, para las pocas carreras que hay en España y las pocas montas que podría tener…

CM: La licencia no es cara, y por el tema de autónomos no sé… ella (por Claudine) tiene un trabajo y no sé si al estar de alta le valdría.

Ser jockey, insisto, es ser un deportista de élite; teniendo que guarda un peso y eso es mucho esfuerzo. Yo, por ejemplo, hice un proyecto de escuela de aprendices que ahí se quedó… y trataba todos estos temas de la disciplina.

Además, y no quiero daros el rollo más, fundamental, no se puede rebajar la mujer por ser mujer a 1.5kg (de descargo). Tiene delito la cosa después de tanta lucha vamos a ir para atrás, es inadmisible.

WO’W: De hecho, actualmente, la presencia de la mujer en el turf sigue siendo testimonial. ¿Qué crees que está fallando? Es, simplemente, una cuestión de aptitudes (siempre se dice que las mujeres tenemos menos fuerza) o ¿hay algo más? ¿Crees que es más difícil que confíen en una mujer como jocketta?

CM: No, simplemente es un trabajo de 7 días a la semana a la intemperie, con frío o calor, sacrificado, como todo trabajo con animales y, además, teniendo que tratar con personas poco comprensivas.

Las mujeres cómo he dicho antes, no es cuestión de qué tengan o no más fuerza, ponte en forma y veras. Mira a Gloria (Madero).

WO’W: Te has mostrado contraria al descargo para jockettas, ¿por qué?. Hemos visto que, en Francia, ha sido de gran ayuda. No sólo las mujeres han recibido más montas, sino que, durante los primeros compases del año, una mujer (Mickaelle Michelle) ha encabezado la estadística de jockeys.

CM: Sí, pero en Francia no discriminan a la mujer como aquí y nunca han tenido problemas para ser jockeys. No han tenido una guerra civil, ni una transición dura de pelar… es otra historia.

¡Pero si lo estáis viendo todos los días para conseguir equiparacion salarial! En el siglo XXI… ¡cómo lo ponéis en duda todavía!.

Por ejemplo, en Gran Bretaña ni se les ha pasado por la cabeza el descargo. Ni en Estados Unidos o en Italia…

WO’W: Ya en los años 80 tenías en mente crear una asociación para amazonas, ¿crees que, hoy en día, podría ser una buena idea? ¿Qué otras medidas pueden tomarse para incentivar la participación de mujeres?

CM: Sí, pero ninguna quiso tener lo que hay que tener. La asociación era para pedir más carreras. La verdad es que siempre he sido muy peleona y no puedo con las injusticias.

Hoy en día todo depende un poco de ellas mismas al no haber escuelas. Yo creo que deben buscar un buen entrenador que no se aproveche de tu trabajo y te pague. Montar con él e ir aprendiendo poco a poco, ponerse en forma y, con el tiempo, vendrá una monta. Si uno no vale lo sabrá enseguida. Es una pena pero hoy en día no se puede ir al hipódromo sin saber montar.

Además, el hipódromo no es un sitio que atraiga a las mujeres, excepto para ver carreras.

WO’W: Y, a modo de cierre, ¿cómo ves la situación de la mujer en el turf en 15 años?

CM: Más que de la mujer, me preocupa la situación del propio hipódromo, qué tiene muchas pérdidas, y todo esto en un país que no hay afición y eso es lo más peligroso, para mujeres y hombres.

Hay qué mirar la actualidad económica y de aquí a un tiempo, no diría nada ni un economista. Los caballos de carreras son un lujo para gente con dinero. Sino hay crisis bien, pero por ahora la cosa no pinta nada bien.

Hay temas importantes que solucionar y los caballos son una minudencia para nuestros políticos. Habría que unirse y trabajar ya para el futuro. En el hipódromo siempre ha faltado eso: unión.